La Municipalidad de Naranjo aclaró este jueves que nunca se ha opuesto a brindar disponibilidad de agua al proyecto habitacional La Esperanza, ubicado en San Miguel, tal como lo ha señalado en varias ocasiones el presidente de la República, Rodrigo Chaves.
Según el gobierno local, en 2021 el Departamento de Acueducto otorgó disponibilidad de agua condicionada al proyecto. Sin embargo, en 2022, el entonces alcalde firmó un nuevo oficio que dio el visto bueno sin tomar en cuenta las recomendaciones técnicas, lo que permitió a la desarrolladora iniciar las construcciones.
Con la actual administración, encabezada por el alcalde Randall Vega, se retomó el proceso y se contrató un estudio especializado que advirtió riesgos: a partir de 2034 el acueducto central podría no garantizar la continuidad, calidad y cantidad del servicio, afectando a más de 12 mil personas usuarias. Además, la normativa del AyA establece que estos proyectos deben garantizar un diseño con una vida útil mínima de 25 años.
La municipalidad destacó que ya se invirtieron ₡216 millones en mejoras de infraestructura en la zona, pero que se requieren al menos ₡550 millones adicionales para asegurar el caudal de ingreso al sistema y cumplir con las recomendaciones técnicas, recursos con los que actualmente no se cuenta.
En cuanto al proceso legal, Vega explicó que se presentó una acción de lesividad y una medida cautelar ante el Tribunal Contencioso Administrativo, y que también están a la espera de lo que resuelva la Sala Constitucional sobre un recurso de amparo interpuesto por el Banco Hipotecario de la Vivienda. El alcalde recalcó que la institución será respetuosa de las decisiones judiciales.
Asimismo, el municipio subrayó que la conexión de agua no es la única condición pendiente para que el proyecto opere, ya que aún faltan el suministro eléctrico, la conclusión de obras pluviales, el aval de bomberos y el permiso de funcionamiento de la planta de tratamiento por parte del Ministerio de Salud.
Finalmente, la Municipalidad expresó comprensión hacia las familias que esperan una solución habitacional, pero insistió en que el acceso a vivienda no puede darse a costa de comprometer el servicio hídrico de toda la comunidad. Reiteró su compromiso de actuar con responsabilidad y autonomía para proteger el recurso agua en el presente y de cara al futuro.