Impuesto al tabaco rescataría a productores de palma de aceite de la zona sur

El impuesto al tabaco sería la tabla de salvación para rescatar a los productores de palma de aceite de la zona sur.

La intención es redireccionar un 7% de ese tributo, por cinco años, para saldar las millonarias deudas que mantienen los productores con el sistema bancario nacional.

Ese es el propósito principal de un proyecto de ley presentado por Carlos Viales, alcalde de Corredores, para tratar de rescatar al sector palmero de la crisis que sufre.

Viales aprovechó una reciente visita que hizo el presidente Carlos Alvarado a la zona, para pedirle apoyo hacia la iniciativa y ha hecho acercamientos con diputados para que le den un trámite expedito.

La premura radica en que la economía de ese cantón depende en un 50% de la producción de palma y a que la enfermedad de la flecha seca que afecta a las plantaciones y la caída del precio internacional del aceite tienen al borde de la quiebra al sector y han provocado el despido masivo de personas.

Estudios apuntan que la producción se ha desplomado hasta en un 70% y que el precio del aceite cayó de $220 a $80 a nivel global.

Esa situación ha repercutido en que en la actualidad los palmeros adeuden unos ¢9 mil millones a los bancos estatales y que registren una morosidad por el orden de los ¢4 mil millones.

Y es que si bien, el destino del impuesto al tabaco es financiar proyectos sociales del Pani, IMAS, IAFA y la Caja, en la actualidad ese programa registra un superávit de unos ¢25 mil millones.

De aprobarse el proyecto de ley, Viales estima que se podrá asegurar ¢14 mil millones para el rescate de los palmeros.

Habrá que determinar si poniendo a los productores al día podrían salir adelante en la misma actividad o si será necesario cancelarles la deuda y empezar a producir de cero con otro producto, destacó el alcalde.

Agregó que rescatar a los productores es una necesidad país, partiendo de que existe el riesgo de que el crimen organizado se aproveche de la desesperación que enfrentan los productores, para hacerse de sus fincas.

En esa misma línea, agregó que el aumento de la pobreza y la falta de empleo son caldo de cultivo para el tráfico de drogas, el contrabando y otras actividades delictivas.

Danny Canales
dcanales@difusionydesarrollo.com